Con un movimiento de carga estimado para 2016 en 1.785.000 toneladas, la privilegiada localización e instalaciones del puerto de Coquimbo atraen en la actualidad a numerosos clientes y usuarios de las industrias minera, agrícola, de servicios y turística, principalmente de las regiones de Atacama, Coquimbo y Metropolitana.

Sin embargo, la escala de las operaciones portuarias en Coquimbo debería incrementarse aceleradamente durante la próxima década, debido a las ya avanzadas gestiones para la construcción, a un costo de US$1.400 millones, de un túnel de 14 kilómetros de longitud en el paso fronterizo chileno-argentino de Agua Negra –el mayor de su tipo en Sudamérica−, que conectará a la provincia trasandina de San Juan con la región de Coquimbo.



Construido a una altura de 1.700 metros sobre el nivel del mar, el Complejo Agua Negra estará operativo los doce meses del año, a diferencia de gran parte de los pasos binacionales chileno-argentinos en la actualidad, conformando una obra mayor del llamado Corredor Bioceánico Central (CBC) o del Mercosur, que a lo largo de 2.472 kilómetros conectará a Porto Alegre en la costa atlántica del sur de Brasil y Coquimbo en la costa del Pacífico.

El hinterland del CBC incluye importantes centros industriales, agrícolas y de servicios de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, con acceso a un total de 21 puertos, 9 aeropuertos y redes viales que posibilitan conexiones adicionales. Según un estudio desarrollado por la Escuela de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Norte (UCN), el CBC acortará en un promedio de 3 días el trayecto Porto Alegre-Shangai, con evidentes beneficios para exportadores e importadores en toda la región. Asimismo, las cargas con destino a California en Estados Unidos también serán transportadas en tiempos reducidos.

El citado estudio de la UCN enfatiza que pese a representar sólo el 8% del territorio, el 8,3% de la población y un 7,4% del PIB agregado de Brasil, Argentina y Chile, el CBC daría cuenta nada menos que del 15,4% de todo el comercio exterior de estos tres países, con relevantes sinergias intra-corredor en términos comerciales, particularmente para la industria de manufacturas y alimentaria.

Este es el brillante futuro de Coquimbo como puerta de acceso a los mercados de Asia-Pacífico.